Pides tres presupuestos para tu web y te llegan tres precios que no se parecen en nada. Normalmente no es que alguien te engañe: es que cada uno ha entendido una web distinta. La solución está en cómo pides el presupuesto.
Qué contar cuando pides presupuesto
Cuanto más concreto seas, más fácil es comparar. Prepara un correo o un documento con:
- Qué hace tu negocio y a quién se dirige.
- Para qué quieres la web: que te llamen, que te pidan presupuesto, vender, reservar citas…
- Qué páginas necesitas: inicio, servicios (cuántos), sobre ti, contacto, blog…
- Funciones especiales: tienda, reservas, varios idiomas, área privada, formularios…
- Qué tienes ya: logo, textos, fotos, dominio, web antigua.
- Qué esperas que haga el profesional: solo el diseño o también textos, fotos, SEO inicial…
- Webs que te gustan (y por qué) y webs que no.
- Tu presupuesto aproximado. No es ponerte en desventaja: ayuda a que te propongan algo realista.
Qué debe incluir un buen presupuesto
- Número de páginas y qué contiene cada una.
- Funciones incluidas.
- Si incluye textos, fotos y SEO inicial, o hay que dártelos tú.
- Cuántas rondas de cambios incluye.
- Formación para que puedas gestionar la web.
- A nombre de quién quedan el dominio y el hosting (deberían ser tuyos).
- Qué pasa después de publicar: mantenimiento, soporte, cuánto cuesta.
- Forma de pago.
Si falta algo, pregúntalo por escrito antes de aceptar.
Cómo comparar presupuestos distintos
Haz una tabla sencilla con lo que incluye cada uno, partida a partida. Muchas veces el barato no incluye textos, SEO ni formación, y el caro sí. Comparados así, la diferencia se explica sola.
Si quieres saber qué precios son normales, tienes los rangos en cuánto cuesta hacer una página web.
Señales de alerta
- No dice cuántas páginas ni qué funciones incluye.
- El dominio o el hosting quedan a nombre del profesional.
- Te piden el pago completo por adelantado, sin nada por escrito.
- No se menciona qué pasa después de publicar.
- Promete «salir el primero en Google» en poco tiempo.
Pago único o cuota mensual
Cada vez más profesionales ofrecen las dos opciones. El pago único suele salir más barato a largo plazo; la cuota mensual reparte el gasto, pero suele llevar permanencia. Pregunta cuánto pagarás en total en dos o tres años.
Mis precios están publicados en diseño de páginas web, con lo que incluye cada opción. Y si me cuentas tu proyecto, te mando un presupuesto cerrado.