Una web en WordPress no se hace y se olvida. Es como un coche: si no le pasas revisiones, un día no arranca. Y casi siempre es en el peor momento.
WordPress es el sistema con el que se hacen más webs del mundo: según W3Techs, en octubre de 2026 lo usaba el 40,2 % de todos los sitios web. Eso tiene una parte buena (hay solución para casi todo) y otra no tan buena: es el objetivo favorito de los ataques automáticos. Por eso el mantenimiento importa.
Las tareas del mantenimiento
Actualizaciones. WordPress, el tema y los plugins publican versiones nuevas con mejoras y, sobre todo, con parches de seguridad. Hay que aplicarlas, pero no a ciegas: una actualización puede chocar con otro plugin y romper algo. Lo correcto es tener copia antes y revisar la web después.
Copias de seguridad. Una copia completa (archivos y base de datos), guardada fuera del servidor de la web. Si algo falla, se vuelve atrás en minutos en vez de rehacer la web.
Seguridad. Un cortafuegos, contraseñas fuertes, usuarios con los permisos justos y vigilancia de intentos de acceso y archivos raros.
Rendimiento. Revisar que la web cargue rápido: caché, imágenes optimizadas, base de datos limpia y plugins que no se usan, fuera.
Comprobaciones. Que los formularios lleguen, que los enlaces no estén rotos, que el certificado SSL esté en vigor y, si es una tienda, que el carrito y los pagos funcionen.
Cambios de contenido. Actualizar textos, precios, fotos o añadir páginas pequeñas.
Cada cuánto
| Tarea | Frecuencia orientativa |
|---|---|
| Copias de seguridad | Diaria en tiendas; semanal en webs que cambian poco |
| Actualizaciones | Cada semana o cada dos, siempre con copia previa |
| Revisión de seguridad | Continua (cortafuegos) y revisión mensual |
| Comprobar formularios y pagos | Después de cada actualización |
| Revisión de velocidad | Mensual |
¿Lo hago yo o lo contrato?
Si tienes tiempo, algo de soltura con WordPress y una web sencilla, puedes hacerlo tú. Lo que no conviene es dejarlo para «cuando tenga un rato»: una web sin actualizar durante meses es una puerta abierta.
Si tu web es tu fuente de clientes o vendes por ella, sale más a cuenta que lo haga alguien: un fallo un fin de semana puede costarte más que un año de mantenimiento. Los precios los tienes en cuánto cuesta mantener una página web.
Y si algo se rompe
Si tu web se ha quedado en «modo mantenimiento» tras una actualización, mira cómo poner y quitar el modo mantenimiento en WordPress. Si sospechas que te han hackeado, tienes los pasos en mi web está hackeada: qué hacer.
Yo me encargo de todo esto en mis planes de mantenimiento web mensual, con cambios de contenido incluidos.